SÉ BIENVENIDO



Carpe Diem! Aprovecha el día. No dejes que termine sin haber crecido un poco, sin haber sido un poco más feliz, sin haber alimentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho de expresarte, que es casi un deber. No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario... No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía sí pueden cambiar el mundo... Somos seres humanos, llenos de pasión.

La vida es desierto y también es oasis. Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia... Pero no dejes nunca de soñar, porque sólo a través de sus sueños puede ser libre el hombre. No caigas en el peor error, el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes... No traiciones tus creencias. Todos necesitamos aceptación, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno. Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante... Vívela intensamente, sin mediocridades. Piensa que en ti está el futuro y en enfrentar tu tarea con orgullo, impulso y sin miedo. Aprende de quienes pueden enseñarte... No permitas que la vida te pase por encima sin que la vivas...

Walt Whitman

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viernes, 6 de febrero de 2009

Gracias por NO fumar


Hoy no es el día mundial sin tabaco... ¿y qué?




SIN PALABRAS

4 comentarios:

Mermaid Lullaby dijo...

Los no-fumadores todavía tenemos que soportar la falta de sensibilidad- o de educación- de muchos fumadores, y eso me pone enferma. Estamos aún a años luz de otros países europeos, por ejemplo Alemania, en los que es impensable fumar en un restaurante o en un ascensor. Reconozco que cada vez soporto menos el humo del tabaco y a los que lo producen. En el aeropuerto de Heathrow, o en el de Hamburgo, he visto una especie de "ceniceros-chimenea", rodeados de esos fumadores totalmente viciados, incapaces de dejarlo, que parecen aislados del resto del mundo como si tuvieran la peste. No voy a decir que me guste ver como se aisla a esas personas, pero sinceramente, pienso que ya es el único modo de que no molesten. O eso, o que aparezca un superhéroe o un Máximo que nos libere de una vez por todas de esta lacra. Si en casi todos los aspectos de mi vida soy moderada, en el tabaco soy extremista. Lo odio.

Carpe Diem dijo...

Yo también soy bastante extremista en la lucha contra el tabaco. Me niego a comer en ningún restaurante donde no haya zona para no fumadores. Y mi hija pequeña y sin nadie decirle nada ya mira de reojo a cualquiera con un cigarro en la mano y dice “papá mira, que mal, está fumando”.
Por mí, IRA Y FUEGO, contra los fumadores.

Elio Milay dijo...

Ay dios, el final me ha hecho reir mucho...

Pero la ira es de ellos, ¿no? Cuando te piden fuego y les dices que no tienes.

Sé compasivo, hombre, hay que llevar siempre un mechero en el bolsillo, para hacer felices a esas almas perdidas y que puedan seguir ennegreciendo sus pulmones a gusto...

Yo tengo una amiga en Chihuahua, México, que fumaba como una carretera. Y, en parte, de tanto que le doy la tabarra, está dejándolo. Siempre que hablamos, termino diciéndole: Y no fumes mucho, reduce dosis! Ahora casi ni fuma, porque le dio un ataque de tos fortísimo hace unas semanas y se asustó mucho. Hasta que no se le ven las orejas al lobo, nadie pone a salvo a los corderillos.

Oye, me parece muy bien que no fuméis ni la Sirena ni tú. Porque imagínate, teniendo los bronquios camino del enfisema, cómo íbais ella a nadar a mar abierto y tú a defenderte de bestiajos con malas intenciones en el Coliseo... De ella se reirían los delfines, y de ti el público. Te perdonarían por lástima, para que pudieras ir a recuperarte a un balneario de recuperación de gladiadores. Qué triste.

Carpe Diem dijo...

Yo el mechero sólo lo utilizo para encender el incienso. Y si llevara un mechero encima no sería para dar fuego a estas almas perdidas. Nunca regalaré un mechero ni ningún producto fumable.

Recuerdo que en mi boda fuimos precursores y hubo algún murmullo cuando sustituimos el puro por un delicioso licor digestivo, pero al final todos nos dieron la enhorabuena por la feliz idea.

Imagínate a Máximo con un la espada en una mano, el escudo en la otra y un cigarrito en los labios.

De risa.