SÉ BIENVENIDO



Carpe Diem! Aprovecha el día. No dejes que termine sin haber crecido un poco, sin haber sido un poco más feliz, sin haber alimentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho de expresarte, que es casi un deber. No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario... No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía sí pueden cambiar el mundo... Somos seres humanos, llenos de pasión.

La vida es desierto y también es oasis. Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia... Pero no dejes nunca de soñar, porque sólo a través de sus sueños puede ser libre el hombre. No caigas en el peor error, el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes... No traiciones tus creencias. Todos necesitamos aceptación, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno. Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante... Vívela intensamente, sin mediocridades. Piensa que en ti está el futuro y en enfrentar tu tarea con orgullo, impulso y sin miedo. Aprende de quienes pueden enseñarte... No permitas que la vida te pase por encima sin que la vivas...

Walt Whitman

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lunes, 30 de agosto de 2010

Billete de vuelta


Volver, además de un tango argentino y una película de Almodóvar, significa algo más, por lo menos para mí. Después de un largo y caluroso verano septiembre ya está aquí. Con él vuelven los coleccionables de los kioscos, que mucha gente empieza y casi nadie es capaz de pasar del tercer fascículo. Las promesas para dejar de fumar, el primer intento, el segundo para después de Navidad. Las matriculaciones masivas en los gimnasios para intentar rebajar los excesos del verano. La vuelta al cole, tan esperada por algunos padres que ya no saben dónde "colocar" a los niños, aún sabiendo la costosa factura de libros y material escolar que les espera. Y el llamado síndrome de la depresión post-vacacional, y es que, a fin de cuentas, a nadie le resulta fácil dejar las vacaciones y volver a la rutina del trabajo. Pero se trata de algo pasajero, y se puede superar fácilmente. Así que busca otra excusa, que ésta ya no cuela.

En definitiva, Septiembre es un mes odiado para la mayoría. Para unos habrá llegado demasiado rápido, para otros se habrá hecho esperar, pero sea como sea, el hecho es que ha llegado, y ya nada se puede hacer. Y aunque parezca una contradicción, para los optimistas como yo, lo bueno de septiembre es la vuelta, y es que no hay ida sin vuelta. Vuelta a casa, a tu preciosa y única casa, tu palacio. Vuelta al trabajo, si lo tienes, eres afortunado. No te quejes. No hay nada mejor que volver al trabajo después de las vacaciones, piensa en lo contrario, en tanta gente que ni siquiera en septiembre puede volver al trabajo, porque lo perdió antes de vacaciones.

Sé positivo, no te quejes y vuelve con ganas, ilusión y energía, porque la vuelta te traerá cosas buenas, estoy seguro. Y piensa, que siempre hay billete de vuelta. (M.D. Meridio).


8 comentarios:

ana dijo...

AGOSTO ME DEPRIME, MI MES FAVORITO ES SEPTIEMBRE, VUELVE LA VIDA A LAS CIUDADES, LOS NIÑOS, LA BULLA, EL COLOR... EN MI BLOG HABLO SOBRE ESO. ME HA ENCANTADO LA ENTRADA.

UN SALUDO

SIL dijo...

Y aunque no quise el regreso,
siempre se vuelve al primer amor...
La vieja calle donde el eco dijo
tuya es su vida, tuyo es su querer,
bajo el burlón mirar de las estrellas
que con indiferencia hoy me ven volver...


GRACIAS.

Amo setiembre.
Todo vuelve nacer en el sur, en setiembre.

ABRAZO , GLADIADOR

SIL

Graciela dijo...

Describes muy bien este tiempo de regreso a lo cotidiano que ya les toca emprender.
Para nosotros, septiembre es el mes en que comienza la primavera. Aún nos quedan unos tres meses de trabajo intenso, ya que en diciembre todos son festejos y reuniones de fin de año, antes de las vacaciones de verano que llegan en enero y febrero.
Pero ahora, aún tenemos mucha actividad, los últimos esfuerzos para que el año haya rendido sus frutos.
Deseo que comiences con tu espíritu positivo, esa buena energía se contagia en todas partes: en el trabajo, en la familia,...todos te lo agradecerán.
Y yo espero cumplir con mis expectativas, que siempre son muchas!
Un beso y bienvenido!!!

Sara Sánchez dijo...

Como a Ana a mi tampoco me gusta agosto, el calor no lo soporto y todo se para. MEnos mal que vuelve septiembre y la vida y después octubre, mi mes favorito. Me identifico mucho con lo que dices.
Un saludo.

Rembrandt dijo...

Muy buena manera de tomar el ritmo luego de las vacaciones, me alegro por tí.

Como tbn me ha gustado mucho tu reflexión sobre aquellos que no tienen trabajo y para quienes cualquier época del año es lo mismo, ojalá algun día (utopía) todo el mundo pueda regresar a su trabajo luego de las merecidas vacaciones.

Besos desde el Sur y excelente tu post mi estimado amigo.
REM

Pitu dijo...

El mes de septiembre nos brinda la oportunidad de comenzar de nuevo, como comienzan los coles, se vuelven a escuchar los pitidos de los coches en caravana para entrar al cole, etc etc pero aunque pudiera parecer desagradable (yo tengo dos al lado) significa y te hace recordar que el mundo se ha puesto en marcha y eso se contagia, así que te dan ganas de ponerte al día también a tí. Para mí el año no empieza en enero sino en septiembre.

Este mes para mí es especial, parece que torna a decisivo, mientras, lo intentaré disfrutar a tope nadando en la tranquilidad, si dios quiere la última, aunque suene extraño, pero eso supondría cosas buenas, pero por ahora me daré la oportunidad de zambullirme en ella porsiaca mientras la ciudad despierta.

Muy acertado que nos recordaras que afortunadamente tenemos billete de vuelta, no había caido la verdad. Un beso y feliz vuelta!!!!!

ana dijo...

Me parece muy interesante la nueva entrada, te dejo aquí el comentario porque no das la opción de hacerlo en que acabas de publicar.

SALUDOS.

Hotel Existencia dijo...

Pues yo no llevo tan bien eso de volver. No me molestaría, para nada, que las vacaciones se prolongasen un poquito más.
Eso de: "ya echo de menos la vuelta a la normalidad y a la rutina diaría" es algo con lo que no me identifico para nada. Quizá si fuese la dueña de mi tiempo, la percepción sería distinta, pero , en definitiva, como eso es lo que hay, mejor que me lo tome como tú e intente ser positiva. Ya me estoy convenciendo de que algo bueno saldrá de este retorno, de que podré aprender sobre los demás y sobre mí misma y de que cuando llegué el estrés (y lo hará) seré capaz de enfrentarlo una vez más y salir adelante.
Un abrazo