SÉ BIENVENIDO



Carpe Diem! Aprovecha el día. No dejes que termine sin haber crecido un poco, sin haber sido un poco más feliz, sin haber alimentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho de expresarte, que es casi un deber. No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario... No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía sí pueden cambiar el mundo... Somos seres humanos, llenos de pasión.

La vida es desierto y también es oasis. Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia... Pero no dejes nunca de soñar, porque sólo a través de sus sueños puede ser libre el hombre. No caigas en el peor error, el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes... No traiciones tus creencias. Todos necesitamos aceptación, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno. Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante... Vívela intensamente, sin mediocridades. Piensa que en ti está el futuro y en enfrentar tu tarea con orgullo, impulso y sin miedo. Aprende de quienes pueden enseñarte... No permitas que la vida te pase por encima sin que la vivas...

Walt Whitman

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sábado, 16 de mayo de 2009

Saber degustar, saber vivir


Hace un par de años que soy socio del Centro Cultural del Vino de bodegas Torres en Valencia y acabo de finalizar un curso sobre cata de vinos. El curso se dividió en dos partes. La primera fue introductoria, totalmente teórica que sirvió para aclarar conceptos e ideas básicas. Nos pasaron unos pequeños botes similares a los de esencias de perfumes, donde se acumulaban sustancias aromáticas tanto vegetales, como químicas, como frutales. Algunos de olor casi insoportable (una anchoa, un pimiento verde pasado, acetato de etanol, sulfuro) y otros muy agradables: desde las gominolas de fresas, hasta el maracuyá, el regaliz, eucalipto, café o lavanda.


Después, en la segunda parte pasamos a la acción y empezamos a catar tres copas de agua a la que le habían mezclado algunas sustancias químicas para ver si apreciábamos alguna diferencia. Luego tres vinos blancos, dos rosados y cuatro tintos diferentes para posteriormente rellenar la hoja de cata con nuestras propias descripciones con todo lo aprendido. Debíamos anotar que nos sugería la limpidez del vino, sus aromas y su sabor. Ha sido una experiencia agradable y didáctica.


Pierre Poupon en su libro Nouvelles pensées dún dégustateur., dice ” Degustar es leer un libro lentamente, frase a frase, para captar todo el contenido; degustar es escuchar un concierto en el mas profundo recogimiento; degustar es contemplar una obra de arte, cuadro, escultura o monumento, dejándose impregnar por sus formas y colores; degustar es abrir los ojos al espectáculo maravilloso de la naturaleza; degustar es sentir el cuerpo relajarse sobre la arena de una playa soleada, degustar es estar disponible y abierto a todas las sensaciones, ser dueño de sí mismo y del universo. En resumen, saber degustar es saber vivir”

La cata se define como “La operación de experimentar, analizar y apreciar los caracteres organolépticos y más concretamente los caracteres olfatotactogustativos de un vino”

La temperatura en el vino es una condición importante a la hora de ser catada, ya que este aspecto juega un papel que puede ser decisivo. Según la temperatura de servicio de la cata, el vino desarrolla más o menos sus distintas características, en forma desigual.

Para la clasificación y valoración de los vinos, la cata sigue siendo un elemento de juicio imprescindible. Voy a dar a continuación una pequeña descripción de cómo se realiza una cata profesional.

Los vinos se ofrecen ciegos; es decir, sin etiquetas. El catador se habrá abstenido de fumar o tomar café, té, etc., varias horas antes de iniciar la cata. Esta se desarrolla entre las once y las trece de la mañana, preferentemente. La sala de cata debe estar silenciosa y desprovista de cualquier olor. El catador se habrá abstenido, igualmente, de usar perfumes, jabones olorosos o after shaves.

El catador se sirve un poco de vino en una copa adecuada (catavino), a la que procederá a dar un suave movimiento circular para que el líquido empape todo el cristal.


La primera observación será del color. Tratándose de un vino tinto, si éste tiene un color rojo púrpura, con matices violeta, el vino es joven y no ha madurado suficientemente; si el color es rojo ladrillo, el vino tiene como mínimo dos o tres años. Observará, igualmente, la pureza, limpieza, transparencia, y comprobara si se forman "lágrimas" en las paredes del cristal, lo que indica un vino licoroso. Finalmente comprobará si se forman burbujas, lo que indicara la presencia de gas carbónico.

Posteriormente, el catador huele el vino sin agitar la copa, repitiendo la operación imprimiéndole ahora un fuerte movimiento rotatorio. El aroma desprendido se clasifica en tres tipos: primario, correspondiente a la cepa; secundario, procedente de la fermentación, y el bouquet propiamente dicho, producto exclusivo de la crianza.

Los catadores suelen definir los olores por semejanzas florales, de la madera, de las plantas verdes, balsámicas, las frutas, los animales, especias, etc...


Las palabras más comúnmente utilizadas para definir los aromas son tila, manzana, melocotón, hojas de viña machacadas, ciruelas, fresa, frambuesa, plátano, rosa, violeta, miel, tabaco, heno, canela, anís, trufa, vainilla, almendras amargas, pan tostado, regaliz, etc. Finalmente, el catador tomará un pequeño sorbo de vino, que "borboteará" - acción de aspirar por una fina rendija de los labios, de forma que el aire pase a través del líquido -, aspirando el aroma, procederá a pasear el líquido por toda la boca, frotando la lengua con el paladar, a fin de comprobar si el vino "se engancha"; es decir, si es áspero o tánico. Finalmente, escupirá el sorbo.

Los términos con los que se define esta fase de la catación son: áspero, duro, nervioso, fino, franco, recio, grueso, delicado, redondo, equilibrado, aterciopelado, sedoso, goloso, etc.

Cuando un vino está defectuoso suele decirse de la siguiente manera: "Maderizado u oxidado (recuerdan a la manzanilla), arrope (sabor a mosto hervido), áspero, tánico, débil, pesado (muy envejecido, y, por tanto, rancio y algo avinagrado, picado (fuerte olor a ácido acético), verde (muy ácido y sin bouquet), enmohecido (olor a corcho enmohecido), etc.


Entre prueba y prueba, el degustador se enjuagará la boca con agua natural y tomará un poco de pan, que no sea dulce ni muy salado. No se debe tomar queso, ya que, generalmente, sobrevalora el vino.

¡Salud!

Si quieres saber más sobre la terminología vinícola

http://www.diccionariodelvino.com/

Más información http://www.torres.es

4 comentarios:

Yahaira Valverde dijo...

Hola Manuel:

Es todo un arte la cata.

Felicidades por haber finalizado el curso.

Estuve atenta a este post.
Has hecho una entrada muy detallada sobre la cata, la información es muy buena.

Gracias por compartirlo. Estaré atenta a lo que pones en el blog de Mermaid.

Nos vemos y abrazos positivos para ti.

Ps: Me gusta la música que colocaste.

Lili.- dijo...

Mi querido Máximo Décimo, he leído y releído este post. Sumamente interesante!. Explicás con una claridad docente que pocos tienen.
Mientras relatás, llevás al lector directamente a la acción, como si estuviéramos realmente en ese momento con la copa en mano y catando el vino...
Excelente!.
Un beso, desde la Bahia.-

Mermaid Lullaby dijo...

"Los gourmets, capaces de escoger los platos en francés de un menú y discutir de vinos con el sommelier, inspiran respeto en las mujeres, respeto que puede transmutarse con facilidad en voraz apetito amoroso. No podemos resistir aquellos que saben cocinar. Y me refiero a los epicúreos que escogen amorosamente los ingredientes más frescos y sensuales, los preparan con arte y los ofrecen como un regalo para los sentidos y el alma; esos varones con clase para descorchar la botella. Olisquear el vino y escanciarlo primero en nuestra copa para dárnoslo a probar, mientras describen los jugos, el color, la suavidad, el aroma y la textura. De necesidad, pensamos, esos hombres tienen todos los sentidos afinados, incluso el del humor…”

Copio aquí un fragmento de "Afrodita", de Isabel Allende, que ya puse en mi blog hace algún tiempo.
No sabes hasta qué punto estoy de acuerdo con ella!

Y qué maravilla ese texto de Pierre Poupon! Con lo de "degustar" se referirá sólo a los vinos? Yo más bien lo haría extensivo a la comida en general.
Por eso de "saber degustar es saber vivir". Perdemos el hambre cuando estamos tristes. Es como si comer (o beber) nos devolviera el contacto con la vida.
Creo que hoy necesito una copa de algú vinito rico...

Enhorabuena por saber dedicar tu tiempo a cosas tan interesantes.

Carpe Diem dijo...

Gracias Yaha, Lili y Mermaid,
Mi tiempo es vuestro tiempo. Es un placer saber que los temas que publico puedan ser interesantes y que aporten algo diferente y enriquecedor a vuestras vidas.

La verdad es que ha sido una gratificante experiencia, además me lo he pasado genial y creo que he aprendido bastante. Una de las cosas que más me han llamado la atención ha sido que la apreciación del vino, su olor y su sabor depende de la capacidad sensorial de cada persona, la memorización de las percepciones recibidas, leer las informaciones que el vino nos aporta mediante los sentidos. Así cuanto mayor número de sensaciones tengamos aprendidas más información se recibirá del vino. No reciben la misma formación olfativa la gente que vive en el campo que la que vive en la ciudad.

Sobre el texto de Poupon pienso que sí, que se refiere a degustar en general a todo tipo de comidas y alimentos, incluido el vino.

Salud!

Como me lo estoy pasandooooo………

"Chips,chips, du-du-du-du-du...its wonderful, its wonderful...