SÉ BIENVENIDO



Carpe Diem! Aprovecha el día. No dejes que termine sin haber crecido un poco, sin haber sido un poco más feliz, sin haber alimentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho de expresarte, que es casi un deber. No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario... No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía sí pueden cambiar el mundo... Somos seres humanos, llenos de pasión.

La vida es desierto y también es oasis. Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia... Pero no dejes nunca de soñar, porque sólo a través de sus sueños puede ser libre el hombre. No caigas en el peor error, el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes... No traiciones tus creencias. Todos necesitamos aceptación, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno. Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante... Vívela intensamente, sin mediocridades. Piensa que en ti está el futuro y en enfrentar tu tarea con orgullo, impulso y sin miedo. Aprende de quienes pueden enseñarte... No permitas que la vida te pase por encima sin que la vivas...

Walt Whitman

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martes, 19 de mayo de 2009

Maratón

Filípides al llegar dijo "Νενικήκαμεν" (Nenikékamen, 'Hemos vencido')

En la ciudad griega de Atenas, las mujeres esperaban saber si sus maridos ganaban o perdían la batalla en la llanura de Maratón (lugar ubicado aproximadamente a 42 Km.) debido que sus enemigos persas habían jurado que tras vencer a los griegos irían a Atenas a saquear la ciudad, violar a las mujeres y sacrificar a los niños.

Al conocer esto, los griegos decidieron que si las mujeres de Atenas no recibían la noticia de la victoria griega antes de 24 horas, coincidiendo con la puesta del Sol, serían ellas mismas quienes matarían a sus hijos y se suicidarían a continuación. Los griegos ganaron la batalla, pero les llevó más tiempo del esperado, así que corrían el riesgo de que sus mujeres, por ignorarlo, ejecutasen el plan y matasen a los niños y se suicidasen después.

El general ateniense Milciades decidió enviar un mensajero a dar la noticia a la polis griega. Y aquí se mezcla la historia con la leyenda: Filípides, además de haber estado combatiendo un día entero, tuvo que recorrer una distancia de entre 30 y 35 Km. para dar la noticia, puesto que la ciudad de Maratón está al noroeste de Atenas, a no mucha distancia. Tomó tanto empeño en llegar a su destino a la mayor brevedad que, cuando llegó, cayó agotado y antes de morir sólo pudo decir una palabra: "Niké" (nombre de la diosa de la Victoria).

Este fin de semana mi amigo Desi ha corrido la maratón de Vitoria.

Se ha metido 576 Km. de coche para correr durante más de cuatro horas. Solo el viaje ya tiene mérito.

Esta es su 3ª maratón, y aunque no ha conseguido el tiempo deseado, si ha podido finalizarla, y es que las circunstancias climatológicas también cuentan, y en esta ocasión para mal (excesivo calor y una humedad altísima).

Desde aquí mi enhorabuena, toda una hazaña.

42.195 m. no parece un trayecto tan largo, siempre que se vaya en coche, claro. Correr una distancia tal es un acto de superación tanto física como mental. Es algo a lo que no puede enfrentarse todo el mundo. Hace falta mucho entrenamiento, cualidades físicas suficientes, y sobre todo, una gran paciencia para llegar a la meta. Desi tiene todo eso y más. En la vida a veces se tienen que correr maratones más duras y él lo hace a diario.

Quizás correr la maratón ha sido una de mis asignaturas pendientes, deportivamente hablando. Yo me quedé en carreras de media maratón (21km) y otras de las llamadas “de medio fondo”, 8, 10, 15 y hasta 20km. Ahora me conformo con salir a rodar un ratito.


El Maratón de Los Ángeles 1984 ha pasado a la historia fundamentalmente por dos cosas:

1. Fue el primer maratón olímpico femenino de la historia.

2. Se vivió una de las ovaciones más grandes del olimpismo y no fue a la primera clasificada.

Aquel día con unos 27º de temperatura y una humedad muy alta, tomaron la salida 50 mujeres para afrontar los 42,195metros, solo 44 llegaron, pero la que llego en la posición 37 pasaría a la historia y esta fue Gabriele Andersen – Scheiss, una norteamericana nacionalizada Suiza, país que defendió en aquellas olimpiadas. Su nombre va ligado a la maratón olímpica femenina desde aquel día, su vuelta al estadio con medio cuerpo paralizado por los calambres, el público en pie, los médicos siguiéndola sin tocarla porque sería sancionada si la atendían.....son imágenes que nunca se olvidarán.

Su hazaña no solo sirvió para protagonizar uno de los episodios más famosos de la historia del olimpismo, si no que a partir de ello se redactó la ley Scheiss, por la cual ya no se sanciona a ningún participante en la maratón por ser atendido por los servicios médicos durante la carrera.

Una vez entró en meta, atendida por los servicios médicos se recuperó rápidamente, horas después en una conversación con periodistas explicó el porque de su sufrimiento, ella sabía que por su edad era su última oportunidad olímpica, curiosamente en la primera de la historia. ¿Sabéis cuanto tiempo tardó en correr su siguiente carrera? 4 días.

Records Mundiales de Maratón

Hombres Haile Gebrselassie 2h03:59 28/09/2008

Mujeres Paula Radcliffe 2h15:25 13/04/2003



4 comentarios:

marga dijo...

No conocía la historia-leyenda de Filípides, interesante.
Felicitaciones a tu amigo Desi, sin duda todo un campeón, aunque no lo hiciera en el tiempo que él quería, lo que vale es hacerlo, no? pues ya está :)
Saludos!

Joaquín Sabina dijo...

Me ha gustado mucho el artículo que has escrito, pero quiero hacerlo extensivo a mis 3 acompañantes de maratón (Vicente, Ximo y Héctor) y al equipo logístico (Gerardo y Agustín), sin los cuales el viaje no habría sido lo mismo, y el correr no tendría el sentido que tiene para nosotros.
Cuando he visto el video se me ha puesto el vello de punta, porque el verdadero maratoniano, no abandona, se adapta a las circunstacias, y sufre lo indecible por conseguir su meta, FINALIZAR, si encima consigue marca, pues genial, pero el objetivo cumplido es acabarla y recibir esos aplausos del público entregado y que lleva horas esperando que llegemos los populares a la meta, porque los que ganan llegan 2 horas antes que nosotros, pero la gente sigue ahí, esperando al maratoniano popular, y esa sensación no se paga ni con todo el dinero del mundo, ya que esa gente, que no te conoce esta reconociendo el esfuerzo que estás haciendo, por todo esta gente y por gente como tú que escribes estos artículos vale la pena el sacrificio de la maratón. Aprovecho estas líneas para dar las gracias a Marga, que aún sin conocerme, dice que soy un campeón. Y a tí GLADIATOR, muchas gracias por todo y un abrazo muy fuerte.

Anónimo dijo...

Felicidades Desi, a modo de "comunicado":
Desi ha demostrado en el Maratón de Vitoria, aún a pesar de las dificultades de una carrera tan larga, que es una gran deportista y mejor persona. El Maratón es una metafora de la vida y todos tenemos la responsabilidad de convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos, como deportistas y como personas. Sencillo pero no fácil.
Es una carrera durisima, de incertidumbre, dudas, reto, soledad y momentos de desánimo; pero también de resistencia, de lucha con ilusión, con coraje y determinación, de fuerza mental, de aprendizaje y experiencia para conseguir tus sueños. Y Desi en esta carrera se ha superado a sí mismo, más de lo que él mismo piensa. Ha sido compañero, ha empezado a creer más sus posibilidades, nos ha dado su sentido del humor y su generosidad. Desi es un ejemplo; porque a las personas se les valora por lo que las quieren los demás. Desi, gracias por ser mejor cada día. Es la mejor recompensa de haber corrido juntos el Maratón.

Carpe Diem dijo...

Cuando jugábamos a basket te caracterizabas por tus contraataques de “palomero”, muy bien finalizados siempre, pero corrías poco y no te gustaba bajar a defender, y en los entrenamientos corrías “al trote cochinero”, no lo niegues. Ahora lo entiendo.Te estabas guardando fuerzas para las maratones que ibas a correr veinte años después, canalla…

Enhorabuena una vez más a ti y a tus compañeros de viaje y carrera. Correr una maratón no es nada fácil. Hay que estar muy preparado tanto física como mentalmente, no estáal alcance de cualquiera, por eso tiene mucho mérito. No es sólo correr si no decidir que lo vas a hacer y ponerte a entrenar para ello. Hay gente que piensa que los que corremos estamos “sonaos”, no entienden que te calces las zapatillas y te pongas a correr sin dirección, buscando sólo la satisfacción personal, pero como bien dices el calor y ánimo totalmente desinteresado que te da la gente que va a ver una carrera, te da alas y cuando tus piernas ya no responden se vuelven a activar para conseguir llegar al final y reencarnarte en Filípides y decir “Victoria, sin importar el tiempo ni clasificación.

Felicidades por tu maratón y gracias por tu amistad ya de cuarenta años.

Un abrazo.

Fuerza y Honor!