SÉ BIENVENIDO



Carpe Diem! Aprovecha el día. No dejes que termine sin haber crecido un poco, sin haber sido un poco más feliz, sin haber alimentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho de expresarte, que es casi un deber. No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario... No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía sí pueden cambiar el mundo... Somos seres humanos, llenos de pasión.

La vida es desierto y también es oasis. Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia... Pero no dejes nunca de soñar, porque sólo a través de sus sueños puede ser libre el hombre. No caigas en el peor error, el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes... No traiciones tus creencias. Todos necesitamos aceptación, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno. Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante... Vívela intensamente, sin mediocridades. Piensa que en ti está el futuro y en enfrentar tu tarea con orgullo, impulso y sin miedo. Aprende de quienes pueden enseñarte... No permitas que la vida te pase por encima sin que la vivas...

Walt Whitman

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miércoles, 10 de diciembre de 2008

El Súper-desayuno de Phelps



Phelps: superdesayuno para batir a Mark Spitz

La biografía del nadador se puso a la venta en Estados Unidos En 'No Limits: The Will to Succeed', Phelps habla de los ocho oros de Pekín, de su padre, del dopaje y niega ingerir 12.000 calorías diarias. Eso sí, desvela su superdesayuno: "Tres sandwiches con huevo frito, queso, cebolla, una tortilla, papilla, cereales, tostadas, tortitas con chocolate..."

Michael Phelps irrumpe en el panorama editorial con No Limits: The Will to Succeed (Sin límites: la voluntad de triunfar), una suerte de biografía que se puso ayer a la venta firmada por el ex reportero de Los Angeles Times Alan Abrahamson. 240 páginas sobre un chaval de Baltimore de quien se reían en el colegio -flacucho y con grandes orejas- y que este verano se convirtió en el primer deportista en la historia en ganar ocho oros en unos Juegos. Es decir: El Patito Feo, versión 2008.

No cabe duda de que ha sido el deportista del año. Así lo ha elegido Sports Illustrated, que lleva en portada al nadador de traje y corbata, eso sí, empapado. Es un héroe, aunque ha tenido que nadar más de una vez en aguas turbulentas, lo cuenta en el libro. Por ejemplo, cuando le diagnosticaron hiperactividad. O cuando lo multaron por conducir ebrio, encadenó lesiones o surgieron sospechas de dopaje por su apabullante dominio. Envidias, en suma, de un atleta que sólo entre corcheras se siente como pez en el agua.

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